Con licencia en el municipio y el Senado, Valenzuela asumió la presidencia de una comisión.
El extraño caso de Diego Valenzuela: pidió licencia como intendente para ser senador, también se tomó licencia en la Cámara alta por un cargo que nunca llegó y ahora preside una comisión sin haber reasumido formalmente su banca. Culpan a Magario por la falta de sesiones. Las razones libertarias.
La política bonaerense sigue ofreciendo situaciones difíciles de encuadrar en los manuales institucionales. Este miércoles, el senador de La Libertad Avanza, Diego Valenzuela, asumió como presidente de la comisión de Asuntos Municipales, Descentralización y Fortalecimiento Institucional del Senado, pese a que todavía no pudo reasumir formalmente su banca porque la vicegobernadora Verónica Magario no convocó a una sesión para tratar su regreso.
La paradoja es llamativa. Valenzuela no ejerce actualmente como intendente de Tres de Febrero, cargo del que se tomó licencia para asumir como senador provincial, pero tampoco ejerce plenamente como senador porque solicitó licencia en la Cámara alta mientras esperaba incorporarse al gobierno de Javier Milei en un puesto que finalmente nunca se concretó.

Así, el dirigente de La Libertad Avanza quedó durante meses en una especie de limbo político: sin funciones ejecutivas en su municipio y sin actividad legislativa formal en el Senado.
Pese a ello, este miércoles encabezó la reunión constitutiva de la comisión de Asuntos Municipales, uno de los cuerpos permanentes de la Cámara alta que interviene en todo lo relacionado con el régimen municipal, la descentralización administrativa y los asuntos en los que los municipios son parte.
La comisión quedó integrada por representantes de todos los bloques y eligió a Valenzuela como presidente para el período ordinario. Lo acompañarán el senador Mario Ishii, de Fuerza Patria, como vicepresidente, y Carlos Kikuchi, de Unión y Libertad, como secretario. La designación no fue unánime. Durante la votación, la senadora de Fuerza Patria María Inés Laurini se abstuvo y cuestionó la presencia de Valenzuela, quien la mandó a preguntarle a Magario por la situación. Todo muy prolijo.
Del encuentro participaron de manera presencial, además de Valenzuela, María Emilia Subiza, Pablo Petrecca, Analía Balaudo y la propia Laurini. En tanto, Mario Ishii, Carlos Kikuchi, Diego Videla, Pedro Borgini, Germán Lago y Alex Campbell lo hicieron de forma virtual.
QUÉ DICE EL REGLAMENTO
El Reglamento Interno establece en su artículo 6 que cuando una licencia supera el plazo de un mes debe incorporarse el suplente correspondiente. A su vez, el artículo 7 señala que las licencias “caducan con la presencia del interesado en el recinto”, es decir, cuando el legislador retoma formalmente el ejercicio de su banca.
En paralelo, el artículo 157 dispone que las comisiones deben elegir presidente, vicepresidente y secretario “de su seno”, lo que implica que las autoridades deben surgir de entre los integrantes de cada cuerpo legislativo.
La situación de Valenzuela genera dudas porque su regreso al Senado todavía no fue formalizado en una sesión de la Cámara alta y su reemplazante, Marisa Pirillo seguiría en funciones, instancia que continúa pendiente en medio de la parálisis legislativa que atraviesa el cuerpo. Sin embargo, este miércoles fue elegido para presidir una comisión permanente, una función reservada a los miembros que integran ese organismo.
Ante esta situación, se consultó a las autoridades administrativas del Senado y a voceros libertarios para conocer bajo qué figura reglamentaria fue incorporado Valenzuela a la comisión y si existe algún acto administrativo que haya resuelto previamente su situación como senador. Desde el bloque indicaron que “la licencia de Diego (Valenzuela) se venció el 10 de junio, es por eso que se pidió que reasuma de hecho la banca”, sostuvieron ante la consulta voceros libertarios. Hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta oficial por parte de la Cámara.
La ausencia de una explicación institucional deja abierta una pregunta elemental: si el propio Senado no formalizó públicamente el retorno de Valenzuela a su banca, ¿bajo qué condición fue designado presidente de una comisión permanente? Lejos de despejar las dudas, el silencio de las autoridades legislativas profundiza la sensación de desorden administrativo en una Cámara que lleva meses sin sesionar-no lo hizo en todo el 2026- y que tampoco ofrece precisiones sobre un caso que el reglamento no contempla de manera explícita.

UN RECORRIDO POLÍTICO CON MÁS LICENCIAS QUE CARGOS
La situación de Valenzuela se remonta a diciembre de 2025. Tras resultar electo senador provincial, solicitó licencia como intendente de Tres de Febrero para asumir en la Cámara alta. Sin embargo, poco después pidió también licencia como senador porque existía la expectativa de que desembarcara en el gobierno nacional. Solo pasó por la Legislatura a retirar su diploma.
La posibilidad de ocupar un cargo en la administración libertaria, más precisamente en la órbita del ministerio de Seguridad Nacional, se diluyó con el correr de los meses y el dirigente terminó sin funciones efectivas en ninguno de los dos ámbitos para los que había sido designado o electo.
En mayo trascendió que el Gobierno nacional había descartado su incorporación y que el exintendente buscaba regresar a su banca en el Senado. Sin embargo, para concretar el retorno era necesaria una sesión de la Cámara alta que formalizara el fin de su licencia y la salida de su reemplazante.
Ese paso todavía no ocurrió. La falta de convocatorias a sesión por parte de la vicegobernadora Verónica Magario mantiene pendiente la situación administrativa del senador libertario.
Aun así, la Cámara avanzó con la constitución de las comisiones permanentes y Valenzuela quedó al frente de una de las áreas que, justamente, aborda las problemáticas vinculadas a los municipios, ámbito del que se alejó hace más de seis meses cuando decidió dar el salto al Senado.
Mientras espera una sesión que habilite formalmente su regreso al recinto, el dirigente libertario sumó una nueva particularidad a su recorrido político: presidir una comisión legislativa sin haber reasumido todavía la banca para la que fue electo.
Redacción: Informe Norte / www.informenorte.com.ar








