400 empleos se pierden por día desde que asumió Javier Milei. El dato surge de un informe del Centro de Economía Política Argentina que analiza la evolución del empleo registrado entre noviembre de 2023 y marzo de 2026.
En ese período desaparecieron cerca de 340 mil puestos formales en todo el país. La reducción equivale a 3,45% de la plantilla de trabajadores registrados y muestra el impacto del ajuste económico sobre el mercado laboral.
El CEPA vincula esta caída con las políticas aplicadas desde el inicio de la gestión. Señala la reducción de la obra pública, el recorte de subsidios, la menor actividad en sectores tradicionales y un mercado interno con menos dinamismo como factores centrales.
La construcción fue el sector más golpeado. La paralización de proyectos de infraestructura y la retracción de la inversión impactaron sobre una actividad que históricamente genera empleo masivo. La industria manufacturera también registró fuertes bajas por la caída del consumo y la apertura de importaciones.
A estos sectores se suman transporte, almacenamiento y áreas de la administración pública. Todos muestran una reducción sostenida del empleo formal que contrasta con el relato oficial de recuperación económica y reactivación.
El deterioro no se limita a los trabajadores. El informe indica que más de 26 mil empleadores dejaron de operar desde diciembre de 2023. Esa cifra representa unas 31 empresas o unidades empleadoras que cierran por día.
Comercio, servicios inmobiliarios, transporte e industria concentran la mayor cantidad de cierres. Detrás de cada baja hay puestos que no se recuperan y una economía que no logra volver a los niveles de actividad previos al cambio de gobierno.
Mientras se destacan algunos indicadores macroeconómicos, el empleo sigue sin repuntar. Las actividades que generan trabajo en escala permanecen en retroceso y la recuperación queda limitada a sectores específicos. El ajuste estabilizó variables financieras, pero no logró crear trabajo.








