El gobernador bonaerense Axel Kicillof , Máximo Kirchner y Sergio Massa volvieron a reunirse tras meses de distancia política. El eje del encuentro fue intentar sostener las PASO frente al avance del Gobierno nacional para eliminarlas o modificar su funcionamiento.
El gobernador Axel Kicillof, el diputado nacional Máximo Kirchner y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, protagonizaron un encuentro que volvió a poner en escena a buena parte de la dirigencia peronista, después de varios meses atravesados por fuertes tensiones internas. La reunión tuvo como eje central la estrategia electoral de cara a 2027 y, particularmente, la continuidad de las PASO.
El encuentro se realizó en un hotel porteño y contó también con la presencia de los gobernadores Gildo Insfrán, de Formosa; Sergio Ziliotto, de La Pampa; y Gerardo Zamora, de Santiago del Estero. También participaron los jefes de los bloques peronistas en el Congreso, José Mayans, del Senado, y Germán Martínez, de Diputados.
Según trascendió, el objetivo fue avanzar en una estrategia política para sostener las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias frente a la intención del Gobierno de Javier Milei de eliminarlas, suspenderlas o modificar su carácter obligatorio. La discusión adquiere especial importancia ante la necesidad del peronismo de encontrar mecanismos para ordenar sus internas.
Desde el camporismo calificaron el encuentro como un espacio de “buen diálogo”, mientras que desde el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que conduce Kicillof, remarcaron que la conversación estuvo centrada “estricta y solamente” en las PASO. La aclaración buscó despejar versiones que inicialmente habían señalado que también se había abordado la discusión por el Presupuesto.
Uno de los puntos que aparece ahora como clave es el diálogo con gobernadores peronistas que mantienen una relación más cercana con la Casa Rosada. Esos mandatarios podrían tener un papel determinante en una eventual negociación parlamentaria vinculada al futuro de las primarias.
Más allá del tema electoral, el encuentro tiene una lectura política propia: significó el primer contacto directo entre Kicillof y Máximo Kirchner después de meses de conversaciones prácticamente interrumpidas. Hasta ahora, los contactos entre ambos habían quedado limitados a algunos llamados vinculados con la organización del velorio de Carlos “El Indio” Solari.
El intento de acercamiento había tenido un antecedente reciente en La Rioja, cuando el gobernador Ricardo Quintela buscó reunirlos. Sin embargo, Kicillof decidió no participar personalmente y envió representantes. Esta vez, en cambio, ambos compartieron una misma mesa junto a otros referentes del peronismo.
La incógnita ahora pasa por determinar si este encuentro puede abrir una etapa de mayor diálogo entre los distintos sectores o si se trató de una coincidencia puntual para defender las PASO. Mientras la posibilidad de un acuerdo interno aparece cada vez más complicada, también crece el escenario de que el peronismo llegue a las elecciones con listas separadas, una alternativa que podría beneficiar al oficialismo.
En ese contexto, las PASO vuelven a adquirir un peso estratégico: podrían convertirse en el mecanismo para ordenar las diferencias internas sin recurrir a una interna partidaria tradicional, un escenario que también genera resistencias dentro del peronismo.







