De la gloria en los 80 al colapso: el laboratorio Valmax despidió a la mitad de su personal en Ituzaingó
La empresa pionera en desarrollar la solución fisiológica monodosis desvinculó a 30 de sus 60 trabajadores. El corte de ingresos se profundizó por el derrumbe de las ventas, demoras en los cobros estatales y un rojo financiero de casi $150 millones.
El laboratorio Valmax, un histórico referente de la industria farmacéutica nacional, atraviesa el momento más crítico de sus décadas de trayectoria. La empresa, radicada en el partido bonaerense de Ituzaingó, oficializó la desvinculación de 30 de sus 60 trabajadores, reduciendo a la mitad su planta operacional en medio de un severo ahogo económico.
El conflicto estalló el pasado viernes, cuando alrededor de 40 operarios se encontraron con el ingreso bloqueado a la fábrica. La medida fue el desenlace de un deterioro paulatino de las condiciones de cobro que venía gestándose desde principios de año. En abril, la firma había planteado un esquema de pago en tramos para abonar los haberes (un 50% antes del día 10 y la otra mitad el día 20). Sin embargo, los propios trabajadores advirtieron que, en el último tiempo, hasta ese mecanismo de emergencia comenzó a fallar sistemáticamente.
Según argumentan desde el sector, el desplome responde a un combo letal: la drástica caída en la demanda por parte de hospitales, farmacias y droguerías, sumada a la profundización de los retrasos en los pagos correspondientes a las compras estatales.
El impacto del freno operativo se refleja con claridad en los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En la central de deudores, la compañía registra 189 cheques rechazados por un monto acumulado que roza los 150 millones de pesos. Frente al nivel de parálisis y la pérdida de puestos de trabajo, el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires tomó intervención para abrir un canal de negociación.
El presente de Valmax contrasta drásticamente con sus años de esplendor. Durante la década de 1980, la firma se convirtió en pionera en Argentina al desarrollar la solución fisiológica en formato monodosis, una innovación técnica que revolucionó la práctica médica y el mercado farmacéutico del país. Cuatro décadas después, la planta de Ituzaingó enfrenta un futuro sombrío mientras intenta sostener lo que queda de sus operaciones.
Redacción Ituzaingó
