Milei pierde otra y ya van..
Fuga libertaria en Pilar: la concejala Solana Marchesán rompe con LLA y se alinea con el pastor Dante Gebel
En medio de una creciente tensión interna en el oficialismo, la dirigente formalizó su salida para conformar un monobloque. La decisión destapa la crisis en el distrito y suma un nuevo eslabón a la sangría bonaerense del partido.
La crisis interna de La Libertad Avanza (LLA) sumó un nuevo capítulo en la provincia de Buenos Aires. En Pilar, la concejala Solana Marchesán oficializó su salida del bloque libertario y anunció la conformación de un monobloque propio. Su nuevo espacio, sin embargo, no estará a la deriva: orbitará bajo el paraguas político de Consolidación Argentina, el proyecto liderado por el pastor evangélico Dante Gebel, quien ya mueve sus fichas con miras a una candidatura presidencial en 2027.
La ruptura, que terminó de estallar este martes, no es un hecho aislado. Se produce en un contexto de ebullición para el armado libertario provincial y se suma a otras bajas recientes de fuerte impacto territorial, como las de Leila Gianni en La Matanza y Oscar Ahumada en Zárate.
El detonante: cambios en la cúpula y presión nacional El factor que precipitó la salida de Marchesán fue su desplazamiento de la coordinación local de LLA. Su lugar fue ocupado por María Ratti Repetto, una figura muy cuestionada internamente y con escasos antecedentes políticos en el distrito.
Según trascendió, el nombramiento de Ratti Repetto fue ejecutado por el armador provincial, Sebastián Pareja, pero impulsado por una fuerte presión ejercida desde la estructura nacional por Martín Menem. Estos movimientos echaron por tierra los intentos de ordenamiento que los distintos sectores habían ensayado durante los primeros meses del año, provocando el estallido definitivo de la estructura pilarense.
Crónica de una fractura anunciada Las fisuras ya eran visibles desde abril. En aquel momento, Marchesán había hecho públicas sus diferencias con la nueva conducción. Aunque intentó ser diplomática al señalar que los cambios respondían a una “reorganización del partido”, no ocultó sus inquietudes respecto a “las intencionalidades detrás de la designación de María Repetto”.
En esa línea, la concejala denunció la marginación de dirigentes de peso en el distrito, destacando el caso del exprecandidato a intendente Martín Maganas. Maganas también había sido un duro crítico del nuevo esquema, apuntando sus cañones contra Ramón “el Nene” Vera por su injerencia en el armado de las listas. La tensión con Vera no era nueva para Marchesán, quien ya había protagonizado un acalorado cruce con él durante una cumbre de dirigentes de la Primera Sección Electoral el año pasado.
Una interna que nació antes de asumir La crisis en el distrito de Pilar tiene raíces profundas. La interna se había encendido incluso antes del recambio legislativo, potenciada por la derrota en las elecciones municipales. Desde el inicio, la bancada operó de facto dividida en dos facciones:
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El sector de Andrés Genna: Alineado con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y respaldado por los coordinadores provinciales de Pareja.
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El sector de Solana Marchesán: Quien contaba con apoyo de sectores del PRO local.
El recorrido político de la concejala ha sido dinámico. Tras sus inicios junto a José Luis Espert, desembarcó en LLA de la mano de la actual vicepresidenta, Victoria Villarruel. Hoy, alejada definitivamente de las filas oficiales del gobierno, busca rearmar su capital político en la provincia bajo la incipiente estructura de Dante Gebel.
