Profundo dolor del padre de Aixa, la joven de tigre muerta victima de violencia de género

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Femicidio en Tigre: “La tenía en mis brazos y no la quería largar”, el desgarrador relato del padre de la joven asesinada

Aixa Dana Mili (20) había denunciado a su expareja, contaba con botón antipánico y recibía asistencia psicológica. Su padre la halló muerta en su casa y con evidentes signos de violencia. El principal sospechoso, hoy prófugo, le confesó el crimen a un amigo: “Me mandé una cag…”.

El partido bonaerense de Tigre es escenario de un nuevo y brutal femicidio que pone bajo la lupa la eficacia de los sistemas de protección a las víctimas de violencia de género. Aixa Dana Mili, de 20 años, fue hallada muerta en su vivienda de Dique Luján. Pese a haber activado todos los protocolos de denuncia institucional, el desenlace fue fatal.

La dantesca escena fue descubierta por Antonio, el padre de la víctima, al regresar de su trabajo como sereno. “Entré a mi casa a las 8.05 de la mañana, como siempre. Cuando subí, la vi ahorcada con una soga; había una silla al lado y, en la mesa, una foto con él”, relató el hombre, detallando lo que parece haber sido un intento del asesino por simular un suicidio.

Sin embargo, las evidencias físicas en el cuerpo de la joven contaban otra historia. “Estaba semidesnuda, toda lastimada y tenía marcas en la frente. La agarré con la intención de salvarla, pensé que estaba viva, pero ya estaba fría”, lamentó Antonio. La desesperación del padre se topó con un candado en la puerta de la vivienda, lo que lo obligó a pedir auxilio a los gritos. Los vecinos tuvieron que romper las cadenas para ingresar. “La tenía ahí en mis brazos, no la quería largar hasta que llamaron a la ambulancia”, recordó.

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Crónica de un final evitable

El femicidio de Aixa expone la vulnerabilidad de las víctimas incluso cuando el Estado interviene. Según confirmó su familia, la joven había denunciado reiteradas veces a su agresor y expareja, Alejandro Daniel Sofía (25), con quien mantuvo una relación de más de un año.

“Aixa hizo todo lo posible. Le habían puesto una psicóloga, iba siempre. Tenía botón antipánico y la gente de violencia de género nunca la dejó sola. Hizo todo lo que había que hacer”, aseguró su padre.

Sofía ya había estado detenido en julio de este año por una de las denuncias de Aixa y, según el testimonio de Antonio, poseía un historial delictivo que incluía robos de motos y agresiones previas. “Tuvo una denuncia de una chica del barrio. Una vecina la tuvo que salvar porque la perseguía, la ahorcaba y le pegaba”, detalló.

La fuga y la confesión por WhatsApp

Mientras la Justicia despliega un operativo de búsqueda para dar con el paradero de Alejandro Daniel Sofía, trascendieron detalles escalofriantes de sus horas previas a la fuga.

A las 5 de la mañana del día del crimen, el sospechoso le envió un mensaje de texto a un amigo a modo de confesión: “Me mandé una cag…”. Posteriormente, difundió un video en el que manifestaba sus intenciones de quitarse la vida. Desde ese momento, se encuentra prófugo.

Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que el martes pasado, el acusado y la víctima habían sido vistos caminando juntos por el barrio en Dique Luján. Los investigadores reconstruyen ahora esas últimas horas para esclarecer la dinámica del brutal crimen que conmociona a la zona norte del conurbano.

Redacción Tigre  / Sociedad

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