Operación “Caballo de Troya” en Maschwitz: detienen a un empresario acusado de entregar a sus vecinos y matar a su perro
El lujo y la aparente tranquilidad de un barrio cerrado del partido de Escobar se convirtieron en el escenario de una trama de traición vecinal, inteligencia criminal y violencia extrema. Un empresario de 53 años, dedicado al rubro de montajes industriales, fue detenido en las últimas horas acusado de ser el cerebro detrás de un violento robo cometido en la madrugada del pasado 9 de septiembre en el country Maschwitz Privado.
Para los investigadores de la DDI Zárate-Campana y de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°4 de Escobar, a cargo del fiscal Claudio Aundjian, el rol del sospechoso no fue el de un simple partícipe: lo señalan como el organizador de una maniobra de infiltración digna de una película de robos, aprovechando su propia condición de residente para facilitar el acceso de la banda.
Mientras el principal sospechoso ya se encuentra tras las rejas, dos cómplices permanecen prófugos y son intensamente buscados por las fuerzas de seguridad.
La madrugada del terror
El reloj marcaba la madrugada del 9 de septiembre cuando la rutina de una familia en una vivienda situada sobre la calle Suipacha al 1300 se quebró de manera abrupta. Tres delincuentes irrumpieron en el domicilio tras vulnerar el cerco perimetral y sorprender a los moradores mientras descansaban.
Bajo amenazas con armas de fuego, los asaltantes redujeron a todo el grupo familiar. La tensión escaló mientras exigían dinero en efectivo y objetos de valor. Tras varios minutos de terror, los delincuentes lograron escapar con un botín compuesto por unos 2.000 dólares, carteras y diversos electrodomésticos.
El “Caballo de Troya” industrial
El avance de las tareas de inteligencia llevadas adelante por los pesquisas comenzó a desentramar una lógica que desconcertaba a los peritos: ¿cómo había ingresado la banda sin levantar sospechas en un predio con supuestos controles de acceso?
La respuesta judicial apunta directamente a la vecindad. Los investigadores determinaron que uno de los sospechosos alquilaba una propiedad exactamente lindera a la de las víctimas. Se trata del empresario de 53 años, quien utilizaba su fachada de residente para burlar los protocolos del barrio.
Según la hipótesis de la fiscalía, el empresario diseñó el golpe a medida: ocultó a sus dos cómplices en el interior de su camioneta Dodge RAM para sortear los controles de seguridad y, posteriormente, los tres participaron de forma activa en la ejecución del asalto.
Con las pruebas reunidas, el fiscal Aundjian requirió al Juzgado de Garantías N°3 de Zárate tres órdenes de allanamiento. Los operativos, concretados el jueves pasado, terminaron con la captura del empresario.
Durante los procedimientos, los uniformados secuestraron cuatro carteras que fueron inmediatamente reconocidas por una de las víctimas. Pero el hallazgo más inquietante se produjo en el domicilio del principal acusado: los agentes incautaron una pistola Taurus calibre 9 milímetros con la numeración suprimida, diez cartuchos y la imponente camioneta Dodge RAM que habría funcionado como el vehículo de penetración.
Bajo la lupa: ¿modus operandi serial?
El expediente judicial no se agota en este golpe. Fuentes vinculadas a la investigación revelaron que los pesquisas analizan por estos momentos si el detenido alquiló propiedades en otros barrios cerrados de la región donde se cometieron robos con idénticas características. No se descarta que este hecho forme parte de una serie delictiva mayor orquestada bajo la misma modalidad.
El dolor de las víctimas y la furia contra la administración
Mientras la causa avanza en los tribunales, la familia damnificada rompió el silencio a través de un duro comunicado dirigido a los vecinos y al Consejo de Propietarios del barrio. En el texto, apuntaron con munición gruesa contra la administración del lugar, denunciando una “absoluta falta de empatía, compromiso y apoyo institucional”.
Más allá del perjuicio económico y el shock emocional, el escrito reveló el costado más cruel y doloroso de la entradera: durante el asalto, los delincuentes asesinaron a su perro de 14 años, una pérdida a la que calificaron de “irreparable” para el núcleo familiar.
“Hoy el delincuente fue detenido, pero este comunicado busca dejar una advertencia clara: la seguridad de un barrio no se sostiene con paredes ni con discursos vacíos, sino con empatía, solidaridad y responsabilidad real”, sentenciaron las víctimas en el cierre del escrito.
Redacción Policiales




