Las Leonas empataron con Bélgica: un resultado clave para las semifinales del Mundial

Las leonas - Bélgica Mundial de Hockey

Las Leonas supieron sufrir, empataron con Bélgica y sellaron un cruce estratégico en el Mundial

En una noche de pura resistencia defensiva en Wavre, el seleccionado argentino igualó 0 a 0 ante el conjunto local. Con este resultado, se adueñó del primer puesto del Grupo B y esquivó a Países Bajos en semifinales: el jueves se medirán ante Australia por el pase a la gran final.

Hay partidos que se ganan desde la brillantez táctica y la contundencia en la red rival, pero existen otros —quizás los más valiosos en la construcción del carácter de un equipo campeón— que se construyen en las trincheras, con los dientes apretados, el corazón en la mano y la camiseta empapada de sudor. Las Leonas volvieron a dar una lección magistral de esto último. En un clima sumamente hostil, ante un Belfius Hockey Arena de Wavre transformado en un auténtico caldero con más de diez mil almas empujando por la causa local, la Selección Argentina femenina de hockey sobre césped aguantó los embates de Bélgica, igualó 0 a 0 y abrochó una clasificación impecable a las semifinales del Mundial.

📌 EL VALOR ESTRATÉGICO:

El empate tuvo un sabor dulce y profundamente estratégico: con siete puntos sobre nueve posibles, Argentina se adueñó del primer puesto de su zona y logró el gran objetivo de evitar a Países Bajos en el cruce directo hacia la final. Las neerlandesas —número uno del ranking orbital y vigentes campeonas olímpicas— deberán medirse en la otra semifinal frente a Bélgica, mientras que Las Leonas encararán el duelo decisivo del próximo jueves a las 15:30 horas ante la siempre respetable Australia.

Un trámite de lucha, presión y repliegue forzado

El desarrollo del encuentro estuvo muy lejos de ser un paseo de salud para la escuadra nacional. Durante los primeros dos cuartos, el cotejo se presentó sumamente trabado, con ambos seleccionados estudiándose al milímetro y disputando cada centímetro de césped sintético. A la Argentina le costó horrores generar juego asociado y encontrar dinamismo en la transición ofensiva. Las dirigidas por Fernando Ferrara desaprovecharon dos ejecuciones de córner corto que podrían haber cambiado el rumbo del marcador y debieron padecer una paulatina pérdida del dominio de la bocha.

A ello se sumó el severo rigor disciplinario impuesto por los árbitros: las tarjetas verdes a Agostina Alonso y Victoria Miranda dejaron al equipo albiceleste en inferioridad numérica durante pasajes críticos de la primera mitad. Bélgica, fortalecida por su rigor físico y la potencia de sus jugadoras en los duelos individuales, fue cercando el campo argentino hasta adueñarse de la posesión y del ritmo del juego al cabo de los primeros treinta minutos.

La trinchera de la ‘China’ Cosentino y la resistencia heroica

Si el primer tiempo había sido exigente, el desenlace del partido fue una auténtica prueba de fuego para la templanza argentina. A falta de 11 minutos para el pitazo final, se desató una tormenta de angustia sobre el área de la albiceleste. Entre constantes reclamos canalizados a través del video ref y la insistente presión local, las belgas encadenaron seis córners cortos consecutivos. La saga defensiva nacional, liderada por la solidez bajo los tres palos de la “China” Cristina Cosentino y el desgaste de las volanteadoras, levantó una muralla impenetrable.

📌 EL MOMENTO CUMBRE DEL PARTIDO:

En el tramo más dramático del encuentro, Bélgica apostó a todo o nada retirando a su arquera para sumar una jugadora de campo en el ataque. A pesar de tener el arco rival desprotegido, Las Leonas no lograron elaborar la contra letal y sufrieron la sanción con tarjeta verde a Julieta Jankunas. Con dos jugadoras menos de campo y soportando un séptimo córner corto en contra en los instantes finales, la Argentina sobrevivió a un último e infartante pedido de revisión de video para sellar un 0 a 0 heroico que desató el desahogo en el banco albiceleste.

Las voces de las protagonistas: entre el sufrimiento y el orgullo

Al término del emotivo choque, las jugadoras argentinas no ocultaron el desgaste extremo y la satisfacción por haber dejado el alma en el terreno de juego. Con la frescura y la sinceridad que la caracterizan, la joven delantera Zoe Díaz confesó el calvario vivido durante el desarrollo de las acciones:

“La pasé re mal todo el partido. Buscamos el partido y costó; no pudimos meter el gol, pero estoy muy contenta. Resultó un encuentro bastante incómodo al no tener la pelota para nosotras, las delanteras, pero hicimos un buen trabajo defensivo; incluso yo mejoré mucho en este aspecto, antes era un desastre y me sacaban tarjeta verde seguido”, bromeó la atacante ante los micrófonos de ESPN.

Por su parte, la mendocina Victoria Granatto puso en perspectiva el valor táctico del resultado alcanzado frente a una multitud fervorosa y ante un adversario imponente desde el aspecto antropométrico:

“Había un gran público argentino pero se escuchaba mucho a la gente de Bélgica, unas 10 mil personas. También, éstos son los partidos que vinimos a jugar. No pudimos ganar, pero el punto que conseguimos fue de oro porque defendimos como teníamos que hacerlo. Ellas son muy fuertes, muy duras, muy grandes físicamente. Cada vez que te querías ir, las tenías con el cierre del palo”.

Resumen del Partido

La mística de un legado que sueña con la tercera estrella

Este empate con tinte de proeza defensiva no es un hecho aislado; forma parte del ADN de una marca registrada del deporte nacional. La camiseta de Las Leonas, forjada sobre el coraje y la mística surgidos en aquella inolvidable gesta de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, sabe de memoria cómo encarar las batallas más complejas del planeta hockey.

Tras las consagraciones históricas en el Mundial de Perth 2002 —bajo la mítica conducción técnica de Cachito Vigil— y la inolvidable fiesta popular vivida en Rosario 2010 de la mano de Carlos Retegui, el seleccionado nacional persigue con firmeza el sueño de “la tercera”. Hoy, la batuta está en manos de Fernando Ferrara, el estratega que condujo a este grupo a la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024 y que ahora busca moldear una nueva página dorada.

El camino hacia la gloria eterna no admite distracciones. El cruce del próximo jueves frente a las Hockeyroos de Australia asoma como otra batalla táctica y física de alto voltaje. Sin embargo, Las Leonas ya demostraron que, incluso cuando la bocha no fluye con soltura en el ataque, la garra, el compromiso colectivo y el corazón son argumentos más que suficientes para mantener vivo el gran sueño argentino.

Redacción Deportes

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