Crisis del transporte, Linea 707
Por la grave situación financiera de la empresa M.O.G.S.M., que también afecta a las líneas 707, 333, 437 y 407, el Ejecutivo municipal presentará este martes un nuevo mapa de recorridos ante el Ministerio de Transporte bonaerense. El plan, gestado bajo un estricto hermetismo, busca que líneas provinciales cubran el vacío y garanticen la conectividad en los barrios.
San Isidro. La movilidad urbana en el distrito atraviesa horas decisivas. Tras un declive prolongado que terminó por asfixiar a la Micro Ómnibus General San Martín (M.O.G.S.M.), el municipio de San Isidro anunció este lunes que elevará al gobierno de la Provincia de Buenos Aires un plan de contingencia integral para rediseñar el transporte público local. La medida busca dar una respuesta urgente a los miles de usuarios que, de la noche a la mañana, ven amenazada su rutina diaria.
El epicentro del conflicto es, sin dudas, la línea 707. Se trata de la única traza de jurisdicción puramente comunal, un verdadero nervio motor que conecta de manera interna a las distintas localidades del partido. Su parálisis, sumada a la crisis que arrastran las líneas 333, 437 y 407 —también operadas por la misma firma privada—, ha obligado al gobierno local a intervenir para evitar el aislamiento de vastos sectores del distrito.
Crónica de un final anunciado
La caída de M.O.G.S.M. no fue intempestiva. Según detallaron desde la comuna a través de un comunicado oficial, la prestataria se encontraba sumergida desde hace tiempo en una situación de extrema complejidad financiera, acumulando pesadas deudas con proveedores, atrasos salariales y dificultades para el abastecimiento de combustible.
El contexto macroeconómico aceleró el desenlace. El cambio en la política de subsidios a nivel nacional y una merma en la demanda de pasajeros terminaron por quebrar la ecuación económica de la empresa. Desde el Ejecutivo sanisidrense destacaron que, a lo largo de 2025, se implementaron diversas modificaciones en los ramales a pedido de la propia empresa con el objetivo de oxigenar sus finanzas y mejorar su operatividad. Sin embargo, los esfuerzos de salvataje resultaron insuficientes frente a un pasivo estructural ya insostenible.
El plan de rescate: negociaciones contra reloj
Ante la inminencia del colapso, el equipo de movilidad del municipio inició hace más de un mes una serie de reuniones técnicas con diferentes empresas de colectivos —tanto nacionales como provinciales— que ya operan en la zona.
Según explicaron fuentes oficiales, estas gestiones se mantuvieron bajo “estricta reserva”. La cautela no fue casual: rediseñar el tejido de conectividad de un municipio requiere de un análisis de viabilidad técnica y operativa exhaustivo, y cualquier anuncio prematuro podría haber hecho naufragar las negociaciones.
El resultado de estas mesas de trabajo es el nuevo esquema de recorridos que se presentará este martes 5 de mayo ante las autoridades del Ministerio de Transporte bonaerense. La apuesta del municipio es audaz: lograr que las líneas de jurisdicción provincial absorban las rutas vacantes, no solo para cubrir la emergencia, sino con la expectativa de optimizar las conexiones barriales y sumar nuevos usuarios al sistema de transporte público.
Los próximos pasos
La pelota ahora está en la cancha de la Provincia. Una vez que la cartera de Transporte evalúe y dé luz verde a la propuesta, San Isidro activará un operativo de difusión masiva. Las modificaciones, que redibujarán el mapa de tránsito local, serán comunicadas a los vecinos a través de los canales oficiales del municipio y mediante señalética en las propias paradas de colectivo.
Mientras tanto, los vecinos de San Isidro aguardan con expectativa la resolución de una crisis que pone a prueba la capacidad de respuesta del Estado frente al descalabro del sector privado en un servicio público esencial.
Redacción: Informe Norte










