AMBA : La Fraternidad advirtió por el deterioro del sistema ferroviario, con menos servicios, fallas en infraestructura y problemas en trenes de larga distancia.
El sistema ferroviario argentino atraviesa un escenario de deterioro creciente, con impacto directo en la frecuencia de los servicios, el estado de la infraestructura y las condiciones laborales del sector. Así lo advirtió el sindicato de maquinistas La Fraternidad, que difundió un duro informe en el que denuncia una caída significativa en la calidad del servicio y cuestiona el destino de los fondos públicos destinados a su recuperación.
Según el relevamiento gremial, las frecuencias de los trenes de pasajeros en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se redujeron un 33% en los últimos dos años. La advertencia no solo apunta a la merma en la cantidad de formaciones, sino también a un deterioro estructural que, de sostenerse, podría agravar aún más la prestación: desde el sindicato alertaron que los servicios podrían pasar a circular apenas una vez por hora.
El informe, impulsado por la conducción que encabeza Omar Maturano, identifica tres factores centrales que explican la crisis: la falta de mantenimiento en vías e infraestructura, la escasez de material rodante y la reducción del personal operativo. En ese sentido, remarcaron que la ausencia de repuestos y la menor disponibilidad de formaciones limitan la capacidad del sistema, mientras que la salida de trabajadores sin reemplazo profundiza el problema.
En términos operativos, el diagnóstico es aún más crítico. El gremio señaló que los trenes, tanto de pasajeros como de cargas, circulan a una velocidad promedio de apenas 15 kilómetros por hora, y que se registran alrededor de tres descarrilamientos diarios, en su mayoría asociados al mal estado de las vías. “Lo deplorable de la prestación de servicios no admite un análisis serio”, sostuvieron desde la organización sindical.
El deterioro también alcanza a los servicios de larga distancia, donde la situación es todavía más marcada. De acuerdo con el informe, la mayoría de estos recorridos dejó de funcionar, mientras que otros operan con interrupciones o de manera irregular. Entre los trayectos afectados figuran conexiones históricas como Retiro-Tucumán, Retiro-Córdoba, Buenos Aires-Mendoza, Constitución-Bahía Blanca y Once-Pehuajó, además de servicios regionales y turísticos como el Tren de las Sierras y el Tren del Chaco.
En paralelo, el sindicato cuestionó el uso de los recursos asignados en el marco de la Emergencia Ferroviaria, decretada en 2024 tras el choque de trenes de la línea San Martín. En aquel momento, el Gobierno nacional dispuso una partida adicional de más de $1,2 billones para el sector y recientemente extendió la medida por 24 meses. Sin embargo, desde La Fraternidad aseguran que no se registran mejoras visibles en el sistema y plantearon interrogantes sobre el destino de esos fondos.
Por último, el informe también advierte sobre el impacto en los salarios del sector ferroviario, que habrían sufrido una pérdida superior al 40% en términos reales durante la actual gestión de Javier Milei. En ese contexto, el gremio resumió el cuadro con una definición contundente: un proceso de “ferricidio” que, de no revertirse, podría comprometer seriamente el funcionamiento del transporte ferroviario en todo el país.
Redacción: Informe Norte








