Seguridad en Buenos Aires: Kicillof y los intendentes avanzan en un acuerdo para el regreso de la Policía Municipal.
El ministro Javier Alonso encabezó un encuentro clave con jefes comunales para definir un nuevo marco legal que otorgue mayor autonomía a los distritos. El control de la fuerza y el financiamiento centran el debate político.
n un movimiento estratégico para reconfigurar el esquema de seguridad en la provincia de Buenos Aires, el gobierno de Axel Kicillof y un grupo representativo de intendentes alcanzaron un principio de acuerdo para reflotar la creación de la Policía Municipal. La iniciativa busca formalizar a través de una ley provincial una demanda histórica de los distritos: obtener herramientas reales y mando directo sobre las fuerzas de prevención local.
El encuentro, desarrollado en el municipio de Escobar, estuvo liderado por el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso. Participaron 12 intendentes y tres secretarios del área, entre los que destacaron figuras de diversos perfiles políticos como Jorge Ferraresi (Avellaneda), Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Ramón Lanús (San Isidro), este último alineado con el PRO. El anfitrión, Ariel Sujarchuk, facilitó el diálogo sobre un documento base que ahora será analizado por los equipos técnicos y legislativos.
El eje de la disputa: autonomía y control
El debate central no gira únicamente sobre la existencia de la fuerza, sino sobre quién ejercerá el mando efectivo. Durante la reunión, los intendentes dejaron clara su postura: la nueva ley debe garantizar autonomía. Jorge Ferraresi subrayó que el gobernador Kicillof busca “poner en valor el trabajo de los intendentes”, lo que implica reconocer la inversión económica que ya realizan los municipios en patrulleros y tecnología, pero que actualmente carece de una contraparte en la cadena de mando policial.
“Los municipios grandes necesitan una policía local con verdadera autonomía y responsabilidades definidas”.
Por su parte, Ramón Lanús marcó la cancha desde la oposición, señalando que los municipios grandes necesitan “una policía local con verdadera autonomía y responsabilidades definidas”. Según el jefe comunal de San Isidro, la intención es “convalidar algo que ya ocurre en los hechos”, en referencia al despliegue de agentes municipales de prevención que hoy operan con facultades limitadas.

El trasfondo histórico y el camino legislativo
La Policía Municipal en Buenos Aires ha tenido un recorrido sinuoso. En 2014, ante el fracaso legislativo, el entonces gobernador Daniel Scioli la creó por decreto, aunque bajo un esquema donde los intendentes no tenían injerencia real sobre los jefes policiales. Posteriormente, la gestión de María Eugenia Vidal inició un proceso de disolución y unificación de dichos efectivos con la estructura tradicional de “La Bonaerense”.
Con la llegada de Sergio Berni al Ministerio de Seguridad bajo la actual gobernación, la tendencia centralista se profundizó a través de la creación de la UTOI (Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas), una fuerza de despliegue rápido que responde directamente al ministro, puenteando la autoridad de los intendentes. Este nuevo proyecto busca revertir esa dinámica.
Actualmente, el Ejecutivo provincial evalúa dos vías para concretar la medida: realizar una reforma integral de la Ley de Seguridad Pública —anunciada por Kicillof en la última Asamblea Legislativa— o avanzar con una normativa específica para las policías municipales. De no mediar un consenso rápido en la Legislatura, no se descarta que el Gobernador apele nuevamente a la vía del decreto para dar respuesta a la creciente presión de los jefes territoriales ante la demanda ciudadana por mayor seguridad.
Redacción : Informe Norte








