Kicillof dicto la Conciliación obligatoria para Granja Tres Arroyos en medio de la crisis por los despidos masivos
El Ministerio de Trabajo bonaerense intervino en el conflicto que afecta a 1200 trabajadores de tres plantas de la provincia. La empresa deberá reincorporar al personal despedido para poder negociar con el sindicato. Ya suman 1730 los despidos en Buenos Aires y Entre Ríos.
El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires ordenó la conciliación obligatoria para Granja Tres Arroyos (GTA), en el marco del conflicto que la empresa mantiene con sus plantas de Capitán Sarmiento, Pilar y Esteban Echeverría. La medida beneficia a 1200 trabajadores y busca destrabar una crisis que ya se extiende por varias provincias.
Como parte de la resolución, se convocó a una nueva audiencia para el próximo jueves, en la que participarán representantes de Granja Tres Arroyos, la empresa Wade y el Sindicato de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires (STIA). El objetivo es avanzar en las negociaciones y evitar la pérdida definitiva de los puestos de trabajo.
La conciliación regirá durante 15 días hábiles, con una posible extensión de cinco días adicionales, y establece como condición ineludible la reincorporación de los despedidos antes de habilitar cualquier instancia de diálogo entre las partes.
Los números del ajuste
El impacto de los despidos es dispar según la planta: 700 puestos afectados en Capitán Sarmiento, 50 en Pilar y 450 en Esteban Echeverría. A este panorama se suma la situación de la planta La China, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, donde los despidos rondan los 480 trabajadores sobre una dotación que el gremio estima en 930 personas.
En la misma audiencia se acordaron dos medidas paliativas: la entrega de 1.000 cajones de pollo para los trabajadores despedidos y un pago a cuenta que se hará efectivo durante la próxima semana.
Una crisis que se profundiza
El viernes anterior había trascendido que el grupo GTA acumulaba ya cerca de 1730 despidos entre sus plantas de Entre Ríos y Buenos Aires. El dato se conoció en un contexto de plantas paralizadas, salarios impagos, deudas millonarias y una creciente cantidad de reclamos judiciales por parte de acreedores.
Según denunció el sindicato, la empresa hasta el momento no respondió el pedido formal de STIA para acceder a la nómina completa del personal desvinculado. GTA emplea, en total, a 6500 trabajadores en relación de dependencia distribuidos en tres provincias.
La disputa por los argumentos
La compañía atribuyó los despidos a la caída de las exportaciones, el impacto de la gripe aviar y una presunta sobreoferta de pollo en el mercado local. Sin embargo, esa lectura es rechazada de plano por el sindicato.
“Ellos dicen que hubo una disminución en las ventas de exportación, eso es riesgo empresarial”, cuestionó Julio Chamorro, secretario general del STIA, quien remarcó que otras empresas del sector también debieron afrontar las consecuencias sanitarias de la gripe aviar sin recurrir a despidos de esta magnitud.
Chamorro también desestimó el argumento de la sobreoferta interna: “No es real, el consumo de pollo sigue creciendo”, sostuvo, y explicó que la demanda del producto incluso se vio impulsada por la caída del poder adquisitivo y la retracción en el consumo de carne vacuna.
Para el dirigente sindical, detrás de la decisión empresarial hay un cálculo económico distinto al planteado públicamente: “Lo hacen solamente para intentar pagar la mitad de las indemnizaciones”, afirmó, en referencia al uso del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite reducir el monto indemnizatorio en casos de fuerza mayor o falta o disminución de trabajo.
