Massa recalienta los motores hacia 2027: rosca territorial, neutralidad táctica y un mensaje de peso a la interna
El exministro de Economía acelera las recorridas federales y la rosca en la provincia de Buenos Aires. Entre la búsqueda de unidad y la distancia del fuego cruzado entre Kicillof y el cristinismo, el líder del Frente Renovador avisa a la tropa: “Si hay que jugar, vamos a jugar”.
El peronismo busca reorganizarse y Sergio Massa no piensa mirar el proceso desde la tribuna. Con gestos de despliegue territorial, reuniones federales y un trabajo sobre la tropa propia bonaerense, el exministro de Economía reactivó la maquinaria del Frente Renovador con la mira puesta en el escenario electoral y el horizonte de 2027.
El raids de reapariciones combina señales hacia el Interior y contención en la provincia de Buenos Aires. En el plano federal, la escala más reciente tuvo lugar en Salta, donde Massa mantuvo un encuentro con Pablo Kosiner, dirigente cercano a Juan Manuel Urtubey y una de las espadas de armando de Fuerza Patria en la provincia norteña. El eje central fue el clásico mantra massista: la unidad como premisa de supervivencia. “Dialogar por la unidad es fundamental para construir una alternativa en toda la Argentina”, sintetizó Kosiner tras la reunión.
El mensaje a la tropa bonaerense
En paralelo al armado provincial, el verdadero pulso político se midió en las oficinas que el ex candidato presidencial encabeza sobre la Avenida Libertador. Allí, Massa recibió a cinco intendentes de la Sexta Sección Electoral: Pablo Garate (Tres Arroyos), Sergio Bordoni (Tornquist), Ricardo Marino (Patagones), Matías Nebot (Saavedra) y Carlos Bevilacqua (Villarino), acompañados por legisladores del sudoeste bonaerense.
Frente a ellos, Massa combinó el pedido de cohesión interna con una advertencia política explícita para quien intente acorralar al espacio: “Si hay que jugar, vamos a jugar”, les dejó en claro a los alcaldes, asegurando que, llegado el momento, “si hay que poner el pecho, se va a poner”.
La neutralidad como estrategia
La postura del líder del Frente Renovador no es casual. Frente a la guerra fría —y por momentos abierta— entre el kicillofismo y la alianza articulada entre Cristina Kirchner y La Cámpora, Massa opta por una neutralidad equidistante. Esa distancia calculada le permite preservarse del desgaste de la pelea cotidiana y posicionarse como el árbitro o puente inevitable en el esquema de toma de decisiones.
A medida que el Frente Renovador se reordena en los distritos, la hipótesis de una nueva candidatura cobra fuerza entre los suyos. “Él tiene ganas, siempre quiere ser presidente”, confió una fuente de su entorno. En esa misma línea se pronunció el diputado bonaerense de Fuerza Patria, Carlos Puglelli, quien dio voz al clamor que empieza a tomar cuerpo en la tropa propia para que el exministro sea una de las caras centrales en la oferta electoral del espacio.
