En una cumbre clave en la ciudad de Buenos Aires, los principales referentes del PRO BONAERENSE analizan la gestión territorial y la estrategia electoral. La presión de los intendentes por recursos y la discusión sobre la reforma electoral marcan el pulso de una relación cada vez más estrecha con La Libertad Avanza.
El escenario político de la provincia de Buenos Aires atraviesa horas decisivas. Este martes, a las 15:30, la sede porteña del PRO será el epicentro de un encuentro que busca no solo calmar las aguas internas, sino trazar una hoja de ruta clara hacia las elecciones de 2027. Diego Santilli y Cristian Ritondo encabezarán una reunión con legisladores nacionales, provinciales e intendentes de peso, con el objetivo de consolidar un frente común que permita disputar el poder al peronismo bonaerense.
El cónclave contará con la presencia de jefes comunales estratégicos como los de Pinamar, Campana y Tres de Febrero. Estos mandatarios llegan con una agenda cargada de reclamos urgentes, centrados principalmente en la falta de recursos para obras de infraestructura y el impacto directo que las decisiones del Gobierno nacional tienen en la administración de sus municipios. La intención es ordenar la dinámica política en el territorio, donde la convivencia con los referentes locales de La Libertad Avanza oscila entre la cooperación y la fricción cotidiana.
La pirámide invertida: Prioridades en la mesa de enlace
El primer punto de la orden del día será la gestión. Los intendentes del PRO enfrentan el desafío de sostener la gobernabilidad en un contexto de ajuste y reconfiguración económica. Según trascendió, el intercambio apuntará a aceitar los mecanismos de diálogo con el Poder Ejecutivo nacional para agilizar el flujo de partidas presupuestarias. Los jefes territoriales buscan canalizar las tensiones operativas que surgen en los concejos deliberantes, donde el vínculo con los concejales libertarios no siempre es fluido.
Sin embargo, el trasfondo electoral es ineludible. Diego Santilli, quien se posiciona con fuerza para la gobernación, lidera la iniciativa de construir un acuerdo amplio en la provincia de Buenos Aires. Su propuesta no se limita únicamente al PRO y a La Libertad Avanza, sino que busca integrar al radicalismo y a otros espacios afines. Esta estrategia de “unidad total” es vista por dirigentes como Ritondo como la única vía posible para derrotar al oficialismo provincial en el próximo turno electoral de 2027.
Estrategia y reforma: El camino hacia la confluencia
La reunión se produce en un momento de alta sensibilidad legislativa. El Gobierno nacional busca respaldos para su paquete de reformas en el Congreso, y la reforma electoral es una de las piezas centrales del tablero. La posible eliminación de las PASO genera intensos debates dentro del PRO. Mientras algunos sectores ven en esta medida una oportunidad para reducir costos y simplificar el calendario, otros temen que complique la resolución de las internas partidarias.
En este contexto, la figura de Santilli cobra un rol protagónico. Su capacidad de interlocución con la Casa Rosada es evidente, aunque el camino hacia una candidatura única presenta desafíos simbólicos y burocráticos. En el entorno de Karina Milei, se rumorea que el aval para una postulación oficial bajo el sello libertario podría exigir una afiliación formal a LLA, un paso que obligaría a redefinir la identidad del PRO en su principal bastión electoral.
Antecedentes y contexto nacional
La actividad de Santilli no se detuvo en el ámbito bonaerense. Como antesala de esta cumbre, el dirigente mantuvo un encuentro el lunes con el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio. En esa reunión, realizada en Casa Rosada, se repasaron temas de infraestructura y la compleja relación fiscal entre la Nación y las provincias. Frigerio coincidió en la necesidad de avanzar con las modificaciones del sistema electoral para aliviar la carga sobre los ciudadanos, reforzando la postura que hoy se discutirá en la sede del PRO.
Este movimiento de piezas refleja una necesidad de ordenamiento que trasciende las fronteras provinciales. La estructura territorial del partido fundado por Mauricio Macri sabe que el 2025 será la prueba de fuego para la alianza con los libertarios, pero el objetivo final es 2027. La confluencia en las listas y el reparto de espacios de poder en los distritos son los nudos que esta mesa de enlace empezará a desatar a partir de hoy.
Con el reloj corriendo y la presión de las bases territoriales, el PRO bonaerense busca transformarse en el socio estratégico indispensable de Javier Milei en la provincia más poblada del país. El éxito de esta coordinación definirá, en gran medida, el futuro del mapa político argentino.
Redacción: Informe Norte








