Despidos en el SMN, el gobierno dio un paso hacia la privatización.

Despidos en el SMN ( Servicio Meteorológico Nacional)

Hacia la fragmentación del sistema meteorológico nacional: desregulación y riesgos en la navegación aérea

Buenos Aires, 24 de abril de 2026 — El Poder Ejecutivo Nacional ha dado un paso determinante en la reconfiguración de los servicios estratégicos del Estado. A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 274/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, se ha formalizado la apertura del mercado para la prestación del Servicio Meteorológico para la Navegación Aérea (MET), permitiendo que la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA S.A.) subcontrate estas funciones a entidades privadas.

Esta medida se inscribe en un proceso de reformas estructurales que, de manera análoga a lo ocurrido en organismos como el INTI, busca trasladar competencias estatales hacia el sector privado. No obstante, en el ámbito de la meteorología, la decisión ha suscitado una profunda preocupación en la comunidad científica y técnica, que advierte sobre las implicancias en la seguridad operacional y la soberanía del espacio aéreo.

El conflicto institucional y la vulnerabilidad operativa

La publicación del decreto coincide con un clima de alta tensión gremial. El personal del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) fue notificado recientemente del despido de 140 agentes, lo que motivó el anuncio de medidas de fuerza. Sin embargo, en una maniobra que los sindicatos califican de contradictoria, el Gobierno declaró la huelga como ilegal, amparándose en el carácter “esencial” del servicio, el mismo que, apenas 24 horas después, fue habilitado para su tercerización mediante el mencionado DNU.

Carla Gulizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), calificó la medida como de “extrema gravedad”. Según Gulizia, la meteorología aeronáutica no es un servicio accesorio, sino un pilar de la seguridad operacional. “Es la garantía sistemática para prevenir siniestros; una exigencia que las aseguradoras imponen para respaldar cada operación aérea”, señaló. La experta advirtió que habilitar la gestión privada de estos datos fragmenta la capacidad técnica del Estado y coloca al sistema en una situación de “vulnerabilidad extrema”.

Desfinanciamiento y pérdida de capacidades técnicas

Uno de los puntos más críticos de la reforma es la derogación del financiamiento proveniente de las tasas aeronáuticas, que tradicionalmente sostenían al SMN. Según fuentes del sector, la deuda acumulada por EANA con el organismo superaría los 60 millones de dólares. Al retirar esta fuente de ingresos, el sostenimiento operativo del SMN queda en una precariedad técnica sin precedentes.

Actualmente, el SMN es la única institución en el país que cuenta con personal certificado bajo las normativas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Asimismo, el organismo alberga el Centro Regional de Instrumentos, encargado de calibrar la tecnología de precisión no solo para Argentina, sino para países limítrofes. La desarticulación de esta estructura centralizada podría derivar en una degradación de la calidad de los pronósticos.

Impacto en la vigilancia atmosférica

Desde la perspectiva gremial, representantes de ATE alertaron que este modelo de gestión no tiene parangón en el mundo desarrollado, donde los servicios meteorológicos suelen ser activos estatales por su sensibilidad estratégica. Denunciaron que los recortes ya han provocado el cierre de estaciones en Tucumán y Mendoza durante 2024, y que la nueva tanda de despidos obligará a reducir las mediciones nocturnas en varios puntos del país.

“Se está debilitando el monitoreo constante de la atmósfera”, afirmaron delegados durante una asamblea en la sede de Palermo. Esta reducción en la frecuencia de las mediciones impacta directamente en la precisión de los modelos de predicción, esenciales para la prevención de catástrofes y la eficiencia del transporte.

Un proceso de reestructuración sistemático

La actual gestión del SMN, bajo la dirección del militar retirado Antonio José Mauad —cuya idoneidad ha sido cuestionada por diversos sectores académicos—, parece avanzar hacia un esquema de funciones mínimas. Entre los antecedentes inmediatos de esta política se encuentra el proyecto de fusión del SMN con el Instituto Geográfico Nacional (IGN), propuesto por el Ministerio de Defensa y coordinado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.

Lo que para el Gobierno representa una búsqueda de eficiencia y desregulación económica, para los especialistas constituye el desmantelamiento de una capacidad técnica estratégica acumulada durante décadas, dejando al país supeditado a intereses privados en un área donde la precisión de los datos es, literalmente, una cuestión de vida o muerte.

Redacción Informe Norte

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