Mientras el mapa político argentino sigue en ebullición, el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, avanza con paso metódico en una silenciosa pero ambiciosa construcción política: la de un peronismo renovado, que dialogue, que sume y que vuelva a mirar a los ojos a la sociedad.
En ese marco, Nardini se reunió con figuras de peso del espacio: el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, el ex presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, los senadores provinciales Carlos Kikuchi y Marcelo Daletto, y el diputado provincial Luis Vivona. El encuentro no fue protocolar ni decorativo —fue una mesa de trabajo donde se intercambiaron ideas concretas sobre el rumbo que debería tomar el país.
El eje de la conversación giró en torno a una pregunta que el peronismo lleva tiempo sin responder con claridad: ¿cómo volver a construir un gobierno que convoque a todos los sectores, forje alianzas genuinas y ponga en el centro a la gente? Los temas sobre la mesa fueron tan urgentes como estructurales: educación, desarrollo productivo, equilibrio fiscal y una visión federal que no se agote en el puerto de Buenos Aires.
Nardini no esquivó el diagnóstico. “Como dirigentes, tenemos la responsabilidad de estar cerca de la sociedad, de representar a la Argentina del trabajo y la producción, y de hacernos cargo del momento que estamos atravesando”, afirmó, con la franqueza de quien no busca refugio en los eufemismos.
Este encuentro no es un hecho aislado. Es parte de una agenda de diálogos que el intendente viene desplegando con paciencia de tejedor: ya compartió espacios con Leonardo Boto, intendente de Luján; con Guillermo Ferreyra, ex intendente de Fray Mamerto Esquiú y senador provincial catamarqueño; con Celso Jaque, intendente de Malargüe y ex gobernador de Mendoza; y con Juan Pablo Luque, ex intendente de Comodoro Rivadavia y actual diputado nacional.
En cada uno de esos encuentros, Nardini lleva también algo concreto para mostrar: la experiencia de Malvinas Argentinas como modelo de gestión ordenada, sin déficit fiscal y con las cuentas en equilibrio. Una administración que, según él mismo subraya, logra que cada número cierre sin perder de vista a las personas.
El mensaje final del intendente resumió la filosofía que parece orientar toda esta movida política: “Fortalecer el diálogo, intercambiar ideas, escuchar distintos puntos de vista y encontrar consensos, porque ese es el camino para construir un frente nacional que ponga en el centro a la gente y al futuro de nuestra Patria.”
Una apuesta que, en tiempos de fragmentación y ruido, suena casi a contramano —y quizás por eso mismo, vale la pena seguirla de cerca.
Redacción: Informe Norte








