Línea F: La Ciudad iniciará en 2027 la obra clave para llevar el subte a Barracas y San Cristóbal.
En lo que promete ser la obra de infraestructura de transporte más relevante de la próxima década para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el gobierno porteño confirmó que en 2027 comenzará la construcción formal de la tan postergada Línea F de subterráneos. En su primera etapa, el trazado conectará los barrios de Barracas, Constitución y San Cristóbal a través de tres nuevas paradas: Brandsen, Constitución y Cochabamba.

Los detalles del proyecto fueron expuestos por el ministro de Infraestructura porteño, Pablo Bereciartúa, durante su presentación en la ronda presupuestaria ante la Legislatura de la Ciudad. El funcionario precisó que el proceso licitatorio avanza a paso firme, con la expectativa de adjudicar la obra antes de que finalice el año en curso, lo que permitirá encarar los primeros movimientos de suelo e instalación de logística entre enero y febrero de 2027.

La planificación contempla la instalación del obrador principal sobre un polideportivo de la zona, donde se ensamblará una tuneladora de última generación para encarar la excavación subterránea. Bereciartúa aclaró que este primer tramo de tres estaciones presenta la ventaja de no requerir expropiaciones complejas —a diferencia de lo que ocurrirá en etapas posteriores del recorrido—, habiéndose acordado únicamente la reubicación de las instalaciones de un club de barrio local.
Según las estimaciones del Ministerio de Infraestructura, la ejecución integral de la Línea F demandará un plazo total de entre seis y siete años de trabajo continuado. Una vez finalizada, la traza no solo extenderá la red subterránea hacia el sur de la Capital, beneficiando a miles de vecinos y trabajadores que transitan a diario por Barracas y Constitución, sino que además mejorará significativamente la intermodalidad del transporte público de la zona metropolitana.

En el marco de su exposición legislativa, el titular de la cartera de Infraestructura defendió de forma paralela el proyecto de implantación del trambús entre la estación Sáenz y el Aeroparque Jorge Newbery. Bereciartúa argumentó la complementariedad del sistema al señalar que el trambús insume un costo operativo de entre 4 y 5 millones de dólares por kilómetro construido, cifra hasta 30 veces menor que la inversión requerida por kilómetro de subterráneo tradicional, permitiendo optimizar el presupuesto público en corredores de alta demanda.
Redacción: Informe Norte / www.informenorte.com.ar
