Kicillof – La Campora la interna eterna
A menos de tres meses del cierre de año, la política de la provincia de Buenos Aires ingresó en una fase acelerada de definiciones. Con la mirada puesta en las elecciones de 2027, el escenario bonaerense se convirtió en un tablero cruzado por batallas internas y alianzas complejas: desde la fractura no expuesta entre Axel Kicillof y La Cámpora, hasta las maniobras de Javier Milei para modificar las reglas electorales, pasando por las pretensiones del PRO.
En el centro de la escena emergen dos debates clave: la continuidad de las PASO y la eventual derogación o flexibilización del límite a las reelecciones de los intendentes.
La batalla por las alcaldías y las vacantes judiciales
El límite a los mandatos municipales amenaza con dejar fuera de la carrera de 2027 a un pelotón heterogéneo de dirigentes: 51 intendentes del peronismo, 16 del radicalismo, 7 del PRO, 5 vecinalistas y el libertario Diego Valenzuela.
Gobernadores e intendentes afines al proyecto de Kicillof impulsan la reforma para garantizar la permanencia de los caudillos locales. Sin embargo, La Cámpora condiciona tajantemente su respaldo en la Legislatura provincial a un paquete de negociación mucho más amplio que abarca desde el calendario electoral bonaerense hasta la cobertura de cuatro vacantes clave en la Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires.
La tensión escaló a tal punto que referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) —el espacio alineado con Kicillof— sugirieron que podrían retirar su apoyo a Máximo Kirchner para presidir el Congreso del PJ bonaerense, el órgano central para definir la estrategia y el armado de listas del peronismo.
Cruces que suben de tono: Las declaraciones del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, encendieron las alarmas al afirmar que una eventual intervención de la ONU a favor de una postulación de Cristina Kirchner no obligaría a la Justicia argentina. Además, adelantó que Kicillof evaluaría una candidatura propia. La respuesta cristinista no tardó: el exsenador Martín Doñate catalogó a Bianco como un «obstáculo para la unidad».
La Casa Rosada busca cambiar las reglas del juego
En paralelo, el Gobierno de Javier Milei presiona para eliminar las PASO a nivel nacional antes del cierre del período ordinario, con el diputado Diego Santilli encabezando las negociaciones parlamentarias. Tampoco se descuenta la opción de convertir las primarias en un proceso opcional y no obligatorio.
Cualquier cambio de reglas en el plano nacional alterará de inmediato la estrategia del Ejecutivo bonaerense, reabriendo la posibilidad de un desdoblamiento de las elecciones provinciales y modificando el ecosistema de las internas de cada partido.
Sin embargo, el avance oficialista en el Congreso se encuentra frenado por un contexto económico complejo. El estancamiento en varios indicadores, el desgaste de la figura presidencial en encuestas recientes y los rumores de cortocircuitos en el equipo económico conducido por Luis Caputo dificultan la construcción de consensos con los gobernadores.
El PRO cotiza alto y desafía a los libertarios
En el plano opositor provincial, el mentado acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO dista de ser fluido. Durante un reciente cónclave de intendentes del PRO en Vicente López, varios jefes comunales expusieron encuestas territoriales que muestran a Milei con índices de aprobación inferiores a los de los propios intendentes en sus municipios.
Ante esta disparidad de números, el espacio amarillo busca imponer condiciones firmes en cualquier esquema de alianza o reparto de listas. De hecho, dirigentes del PRO ven con buenos ojos la permanencia de las PASO en territorio bonaerense: consideran que las primarias son la herramienta ideal para dirimir liderazgos con los libertarios en municipios clave actualmente conducidos por el peronismo, como Bahía Blanca.
Claves del tablero bonaerense
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Gobernabilidad e intendentes: 80 jefes comunales de diversas fuerzas políticas dependen de la reforma de reelecciones para volver a postularse.
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Interna peronista: La disputa Kicillof-Cristinismo abarca el control del PJ provincial, la Suprema Corte bonaerense y la estrategia para 2027.
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Reforma electoral nacional: La Casa Rosada busca suprimir o flexibilizar las PASO, impactando directo en la estrategia provincial.
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Alianza opositora en tensión: El PRO exige un reparto equitativo con La Libertad Avanza respaldándose en encuestas locales.
Redacción Política
