Pilar: Prisión domiciliaria para Callejero Fino: lo detuvieron con un arma de guerra y justificó que era para defenderse de su exmánager
El referente del RKT fue interceptado en Villa La Ñata a bordo de una camioneta sin patentes. Aunque la Justicia confirmó la portación ilegal de una pistola Glock, le concedió el arresto con tobillera electrónica por su arraigo familiar y las pruebas de hostigamiento previo.
El domingo 30 de agosto, el cantante de RKT conocido como “Callejero Fino” (apellido Alvarenga) y su primo hermano, Steven Joel Rocca (27), protagonizaron un tenso episodio policial que los volvió a poner en el radar de la Justicia. Ambos fueron interceptados durante un control en la intersección de la calle Italia y ruta 27, en la localidad de Villa La Ñata, mientras circulaban en una camioneta Volkswagen Amarok sin sus respectivas chapas patentes.
Al inspeccionar el vehículo, los efectivos policiales encontraron una pistola Glock calibre .40 —catalogada como arma de guerra— con la numeración limada y 12 balas en el cargador. Ni el artista ni su familiar contaban con la autorización de legítimo usuario ni con el permiso de portación correspondiente.
La batalla legal: de la “portación” a la figura “atenuada”
El hallazgo presentaba un escenario judicial sumamente complejo para el músico. El fiscal a cargo, Cosme Iribarren, acusó al cantante por “portación ilegal”, un delito cuya pena mínima es de tres años y seis meses, lo que lo vuelve inexcarcelable. En contrapartida, la defensa buscó alivianar la situación solicitando que el hecho se encuadrara como una simple “tenencia ilegal de arma”.
La jueza Schemberger rechazó el planteo de la defensa, argumentando que Alvarenga circulaba por la vía pública con el arma disponible para su uso inmediato. Sin embargo, la magistrada dio lugar a un pedido subsidiario y recaratuló el hecho como “portación ilegal de arma de guerra atenuada, en concurso ideal con la supresión de la numeración”.
Para fundamentar esta atenuación, la jueza tomó en cuenta la declaración indagatoria del cantante. Callejero Fino aseguró que no llevaba el arma con fines delictivos, sino para protegerse de las constantes amenazas, agresiones y hostigamientos que venía sufriendo por parte de su exmánager, Mauricio Fernández. Esta versión logró ser respaldada por testimonios y denuncias previas adjuntadas al expediente. Casualmente, Fernández se encuentra hoy detenido por otra investigación que tramita en el Departamento Judicial de San Isidro.

Antecedentes y vuelta a la tobillera electrónica
Al momento de definir cómo continuaría la detención del músico, la balanza judicial debió sopesar un prontuario pesado. Callejero Fino ya cuenta con una condena previa de siete años y seis meses de prisión por robo doblemente agravado, tenencia de drogas para comercialización y tenencia ilegal de arma de fuego. Por aquel combo de delitos, había pasado cinco meses en un penal antes de recibir el beneficio del arresto domiciliario.
Si bien la magistrada reconoció que existían riesgos procesales evidentes —tanto por la pena en expectativa de esta nueva causa como por sus antecedentes—, concluyó que una prisión preventiva en la cárcel no era estrictamente necesaria.
Valorando el fuerte arraigo familiar del artista, la facilidad para ejercer un control estricto sobre su vivienda, y ante la falta de oposición por parte de la fiscalía, la Justicia resolvió otorgarle nuevamente el arresto domiciliario controlado mediante una tobillera electrónica.
Redacción Pilar /Policiales
