En una final infartante Las leonas ganaron la final a Paises Bajos por penales en un 3 a 1 merecidisimo. Fueron superiores en todo el partido y terminaron invictas en un mundial que hara historia.
El seleccionado argentino femenino de hockey halló la igualdad a falta de poco del final. El gol frente al vigente campeón mundial y olímpico lo convirtió Majo Granatto
¡Tercera estrella inmortalizada! Las Leonas tocaron el cielo con las manos en una final de película ante Países Bajos
Con una actuación consagratoria de Cristina “China” Cosentino bajo los tres palos y una mística inquebrantable, la Selección Argentina de hockey sobre césped femenino se coronó campeona del mundo. Las Leonas vencieron a las locales por 3-1 en la electrizante definición por penales australianos, tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario, y bordaron la tercera estrella mundial en su historia.
Un duelo de potencias marcado por la resiliencia
El desarrollo del partido fue áspero, sumamente táctico y digno de las dos máximas potencias del hockey actual. Vestidas con su indumentaria alternativa negra, las argentinas plantaron cara desde el inicio. Plantadas en campo y con dominio de bocha, buscaron lastimar a un rival que siempre amenaza en las transiciones.
El primer golpe llegó sobre el cierre de la primera mitad: a los 14 minutos del segundo cuarto, la implacable Yibbi Jansen rompió el cero a través de la vía del córner corto para adelantar a las neerlandesas.
Lejos de bajar los brazos o desesperarse ante los cortos desaprovechados durante el tercer período, Argentina mantuvo el orden. La gran recompensa llegó en el último cuarto, a los 9 minutos. Tras un córner corto ejecutado por Agustina Gorzelany, Majo Granatto capturó el rebote en el área y, con el olfato goleador que la caracteriza, desató el grito de desahogo para sellar el 1-1 que enviaría el partido a los shootouts.
Cosentino, la muralla, y una ejecución perfecta
Si el empate fue producto de la garra y la insistencia, la definición por penales australianos fue una auténtica exhibición de temple. Las Leonas demostraron por qué son dueñas de una estirpe ganadora única:
-
La apertura: Victoria Granatto inició la serie con un rodeo magistral para poner el 1-0.
-
La muralla: La “China” Cosentino se agigantó, tapando el primer intento de Sanders (quien tiró afuera) y bloqueando espectacularmente otros dos embates neerlandeses.
-
La astucia: Brisa Bruggesser amplió la ventaja (2-0) aprovechando con viveza que la arquera rival, Anne Veenendaal, había quedado tendida en el suelo.
-
El golpe de gracia: Tras un descuento de Países Bajos (2-1) y un tanto anulado a Zoe Díaz por uso del revés del palo, apareció Sofía Cairó. La mejor jugadora del certamen ensayó una maniobra brillante para liquidar la serie 3-1 y desatar la locura albiceleste.
Las Leonas lo hicieron de nuevo. Con sacrificio, talento y un corazón enorme, el equipo vuelve a llevar a la Argentina a lo más alto del podio mundial.
