Tigre le gano al Campeón Lanús y avanzo a cuartos donde lo espera Racing.
Un gol de David Romero en el arranque de la segunda parte inclinó la historia para Tigre. El local fue una fiesta, a pesar de la derrota.

Evidentemente, el pasillo de campeón lleva a la eliminación. Sucedió en Rosario Central-Estudiantes y, este miércoles por la noche pero sin polémica, en Lanús-Tigre. El Matador le realizó el homenaje simbólico al Granate por su coronación del fin de semana en Copa Sudamericana y, casi dos horas después, lo eliminó en octavos de final del Torneo Clausura.
Fue 1 a 0 para el equipo de Diego Dabove que en cuartos de final se enfrentará con Racing, de visitante, el lunes 1º de diciembre a partir de las 21:30. Esta llave chocará en semifinales con la de Boca-Argentinos (domingo a las 18:30). Del otro lado quedaron Central Córdoba-Estudiantes (sábado a las 21:30) y Barracas-Gimnasia (lunes a las 17).
El primer tiempo fue un monólogo del campeón sudamericano. Más específicamente de Eduardo “Toto” Salvio, verdaderamente inspirado a la hora de encarar, desbordar y habilitar compañeros. Si ninguno de sus numerosas incursiones en ataque no terminó en gol, se debió en gran parte por las intervenciones del arquero Felipe Zenobio.
Contra todo pronóstico, el que abrió el marcador fue Tigre. De una jugada nacida de un córner, con varios rebotes y despejes, Ignacio Russo la mandó de nuevo al área en busca de alguna pierna y encontró el cachetazo de primera de David Romero. Un remate inmejorable que logró vencer la reacción de Nahuel Losada, héroe el fin de semana en el Defensores del Chaco contra Atlético Mineiro (atajó tres penales).
Lanús pensó que había encontrado la igualdad minutos más tarde tras una jugada similar: rechazos, pelotas devueltas al área y Rodrigo Castillo que luchó hasta el final y aprovechó una mala salida de Zenobio para mandarla a guardar. Pero después de una revisión del árbitro en el VAR, se advirtió que el despeje fallido del arquero dio en la mano del nueve: bien anulado.

A medida que la arena caía en el reloj, Pellegrino fue mandando a la cancha todo lo que rimara con gol y Lanús terminó atacando con los delanteros Marcelino Moreno, Castillo y Salvio (Alexis Segovia lo reemplazó a falta de cinco), los ingresados Walter Bou y Dylan Aquino, combinados con las subidas de los laterales “Hulk” Méndez y Marcich.
Claro está, no fue suficiente. De todos modos, los hinchas despidieron a los suyos al grito de “dale campeón, dale campeón”, como debe ser.
Redacción: Informe Norte / www.informenorte.com.ar
