Sebastián Galmarini tras los elogios de EE.UU. a Milei “No es ideología, son negocios”.
Tras los elogios del Tesoro estadounidense, el diputado de Unión por la Patria cuestionó el acuerdo, denunció beneficios para Washington y criticó la falta de transparencia del Gobierno.
A partir del cruce público entre el Tesoro de Estados Unidos y la oposición argentina, el diputado nacional de Unión por la Patria y referente del Frente Renovador, Sebastián Galmarini, lanzó duras críticas al Gobierno de Javier Milei por el acuerdo financiero con Washington, al que calificó como un negocio ajeno a los intereses nacionales.

Las declaraciones del legislador surgieron en respuesta a un extenso posteo del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien celebró que Argentina haya cancelado “rápida y completamente” el uso de un swap financiero con Estados Unidos, lo que —según remarcó— generó “decenas de millones de dólares en ganancias para el contribuyente estadounidense”. El funcionario norteamericano enmarcó el movimiento dentro de la política de “América Primero” impulsada por el presidente Donald Trump y destacó el respaldo de Washington a la gestión de Milei.
En ese contexto, Galmarini cuestionó con dureza el balance positivo que hizo el Tesoro estadounidense y puso el foco en el costo que, a su entender, tuvo para el país. “Las decenas de millones de dólares de beneficio para EEUU que declara Bessent es el costo que pagó Argentina por los altos intereses que asumimos por financiarnos con un préstamo de corto plazo”, sostuvo el diputado. Para el dirigente del Frente Renovador, el episodio deja en evidencia que “no solo es ideología, son negocios que responden a sus intereses. No a los nuestros”.
El legislador también apuntó directamente contra la administración libertaria y acusó al Presidente de ocultar información clave. “El desgobierno de Javier Milei muestra una vez más su improvisación. Por esto escondió los términos del acuerdo”, afirmó Galmarini, al tiempo que sentenció: “La gestión es pésima. Como en este caso, el tiempo pone todo en su lugar”.
Del lado estadounidense, Bessent defendió la intervención del Fondo de Estabilización Cambiaria (FSE) al señalar que se actuó “exactamente en línea con su propósito congresional”, subrayando que el instrumento permitió estabilizar a la Argentina en un momento de “presión de iliquidez aguda, a corto plazo y urgente sobre la estabilidad cambiaria y financiera”. Además, destacó que, a diferencia de otros actores internacionales, “solo Estados Unidos pudo actuar con la rapidez” necesaria para evitar una crisis mayor.

En su mensaje, el funcionario norteamericano también elogió las reformas económicas del Gobierno argentino, celebró la recuperación del acceso a los mercados financieros y aseguró que, con la estabilización lograda, “los mercados ahora están cubriendo las necesidades financieras de la República Argentina bajo el liderazgo visionario del presidente Milei”, con un rol destacado del ministro de Economía, Luis Caputo.
El cruce expone una mirada profundamente contrapuesta sobre el acuerdo financiero: mientras el Tesoro de Estados Unidos lo presenta como un éxito de su política exterior y económica, con beneficios concretos para sus contribuyentes, desde la oposición argentina advierten que se trató de una operación costosa, poco transparente y alineada más con intereses extranjeros que con las necesidades del país. Una discusión que promete seguir escalando en el plano político, en medio de un escenario económico todavía marcado por la fragilidad y el debate sobre el rumbo elegido por el Gobierno.
Redacción: Informe Norte / www.informenorte.com.ar
